Hacia el Paradigma “Basura Cero”: Innovación Tecnológica en la Valorización de la Fracción Orgánica y Rechazos
- enero 5, 2026
- Posted by: Sebastian Emanuelli
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La gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) representa, hoy más que nunca, uno de los desafíos críticos para la sostenibilidad de los 1.191 municipios de Argentina. Mientras el modelo tradicional de “recolección y enterramiento” muestra signos de agotamiento —agravado por la proliferación de basurales a cielo abierto y el alto costo operativo de la disposición final—, surge una propuesta técnica disruptiva que busca desvincular la generación de residuos de la degradación ambiental: el Estándar Básico Anti-disposición de RSU (EBARSU).
Desarrollado por FUNDICTMA, en colaboración con el Centro de Estudios e Investigaciones Ambientales Aplicadas (CEIAA) de la Universidad de Belgrano, este modelo no solo propone una gestión integral, sino una transformación físico-química de los residuos para reinsertarlos en la economía circular como insumos para la construcción.
Un Enfoque Basado en la Escala Municipal
Uno de los mayores obstáculos para la implementación de tecnologías ambientales es la falta de adaptabilidad a las realidades locales. El sistema EBARSU ha sido diseñado para comunidades que generan hasta 300 toneladas por día (t/d), lo que abarca al 93% de los municipios del país.
El esquema operativo se desglosa en cuatro unidades funcionales:
- Planta de RCD: Tratamiento de residuos de construcción y demolición (hasta 30 t/d).
- Planta de Compostaje: Valorización de la fracción orgánica y restos de poda.
- Planta de Transformación de FORSU y Rechazo: El núcleo innovador del sistema.
- Eco puntos: Centros de disposición transitoria para mitigar basurales clandestinos.
La Innovación: De Residuo Patógeno a Insumo Estructural
La verdadera ruptura tecnológica reside en el tratamiento de la Fracción Orgánica de los Residuos Urbanos (FORSU) y el “rechazo” (aquello que los sistemas de separación convencionales no logran capturar).
A diferencia de la incineración o el relleno sanitario —procesos que no generan productos de alto valor o que requieren décadas para su estabilización—, esta tecnología utiliza un domi sanitario inertizante de vanguardia. Este compuesto biocida elimina el 99,999% de la carga bacteriana y fúngica en apenas 30 segundos, permitiendo manipular los residuos orgánicos de forma segura para su mezcla con cemento portland, arena o arcillas.
“Logramos transformar la basura en materiales aptos para la industria de la construcción: ladrillos, pavimento articulado, rellenos artificiales y mobiliario urbano”, explican los responsables del proyecto.
Parámetros Técnicos y Certificaciones
La viabilidad de estos nuevos materiales no es meramente teórica. Los bloques y ladrillos resultantes cuentan con certificaciones del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y diversas universidades nacionales. Entre sus propiedades destacan:
- Resistencia Mecánica: Valores promedio mayores o iguales a 35 MPa en pavimentos inter trabados.
- Eficiencia Térmica y Acústica: Comportamiento superior a los materiales tradicionales.
- Seguridad Ambiental: Ensayos de lixiviado que garantizan que el material no desprende contaminantes al entorno.
Impacto Socioeconómico y Marco Legal
Desde la ingeniería ambiental, la propuesta se alinea con la Ley 25.675 (Política Ambiental Nacional), promoviendo la reducción progresiva de la disposición final. Pero el impacto va más allá de lo normativo:
- Economía: Los productos resultantes son entre un 15% y 30% más económicos que los convencionales.
- Social: El sistema dignifica la labor de los recicladores, transformando un trabajo de subsistencia en una actividad industrial creativa y segura.
- Clima: La tecnología viabiliza la obtención de Bonos de Carbono (Mecanismo de Desarrollo Limpio), al evitar la generación de metano en rellenos sanitarios.
Conclusión
El modelo EBARSU demuestra que la solución a la problemática de los residuos no requiere necesariamente “inversiones quiméricas”, sino una aplicación inteligente de la química ambiental y la ingeniería de procesos. Al transformar el pasivo ambiental en un activo constructivo, Argentina da un paso firme hacia la anhelada meta de Basura Cero, transformando el residuo de hoy en la infraestructura de mañana.