Modernización Fiscal: El salto tecnológico hacia la equidad territorial en los Municipios

Modernización Fiscal: El salto tecnológico hacia la equidad territorial en los Municipios

La reciente iniciativa de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) de integrar drones de alta precisión y algoritmos de Inteligencia Artificial (IA) para la detección de mejoras no declaradas marca un hito que todo gestor municipal debe observar con atención. No estamos ante un simple mecanismo de control, sino ante una herramienta de justicia distributiva y planificación urbana inteligente.

El fin de la asimetría informativa

El proyecto contempla el despliegue de unidades aéreas capaces de detectar con una precisión de 5 centímetros cualquier ampliación, cerramiento o construcción nueva (como silos o piscinas) que haya omitido su declaración. Para un municipio, este nivel de detalle elimina la histórica “brecha de información” entre lo que figura en el catastro de papel y la realidad del territorio.

Desde la perspectiva de la gestión de políticas públicas, contratar o implementar un servicio de esta naturaleza ofrece tres pilares de beneficio inmediato para cualquier comuna o municipio:

1. Autonomía y Fortalecimiento de la Recaudación Propia

La dependencia de la coparticipación es uno de los mayores desafíos de los gobiernos locales. La implementación de tecnología aérea permite actualizar la base imponible del impuesto inmobiliario y las tasas municipales (como la de Conservación de la Vía Pública) de forma automatizada. Detectar construcciones en sectores de alto poder adquisitivo que no tributan por lo que realmente poseen permite aumentar los recursos genuinos sin necesidad de crear nuevos impuestos o aumentar las alícuotas a quienes ya cumplen.

2. Equidad Fiscal: Justicia para el vecino cumplidor

No hay nada más corrosivo para el contrato social local que la percepción de injusticia. Cuando un vecino declara cada mejora en su hogar mientras otro oculta grandes edificaciones o instalaciones productivas, el sistema falla. La IA aplicada al catastro garantiza que la carga tributaria se distribuya de manera justa: que cada uno aporte en función de su capacidad contributiva real. Esto legitima la gestión municipal ante la comunidad.

3. Planificación Urbana y Gestión de Infraestructura

Más allá de lo tributario, el “mapeo inteligente” es un insumo crítico para la toma de decisiones. Estos datos permiten:

  • Identificar zonas de crecimiento desordenado para proyectar extensiones de redes de agua y cloacas.
  • Evaluar el impacto ambiental y el uso del suelo en zonas rurales y periurbanas.
  • Optimizar la respuesta ante emergencias, conociendo con exactitud la densidad edilicia de cada manzana.

El futuro es la gestión basada en datos

Para los municipios y comunas de Argentina, la adopción de estas tecnologías —ya sea mediante contratación directa o convenios de colaboración— no es un gasto, es una inversión en transparencia.

En Municipios Argentinos, sostenemos que la modernización del Estado local pasa por dejar de gestionar bajo supuestos para empezar a gestionar bajo certezas técnicas. El “Gran Hermano” fiscal de ARBA es, en realidad, un espejo de lo que la gestión pública moderna debe ser: precisa, tecnológica y, sobre todo, equitativa.

Es momento de que los gobiernos locales den el paso hacia la digitalización total del territorio. Los beneficios en términos de gobernabilidad y solvencia financiera son, hoy más que nunca, indispensables.



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